La ganadería ha sufrido una mayor transformación en los últimos 50 años. En un principio el ganado más abundante era el ovino que pastaba por todo el monte de Lanaja y a donde acudían en invierno las cabañas procedentes del Pirineo. Durante el invierno se le tenía estabulado solamente los meses en que hacía mucho frío y nevaba.
Después fue el ganado bovino el que se introdujo, sobre todo para la producción de leche, pero muy pocas veces para la producción de carne. Sin embargo en la actualidad han proliferado las granjas de cerdos para la producción de carne.