Parece ser que la iglesia está construida sobre lo que fue la mezquita musulmana y ésta sobre la primitiva iglesia visigoda de la localidad.
Consta de dos naves diferentes, la del norte, más antigua, que responde al estilo gótico cisterciense, probablemente de la segunda mitad del siglo XIII. Se divide en tres tramos con bóveda de cañón apuntada. El ábside tiene 7 lados con bóveda de crucería cóncava de 8 nervios que bajan hasta finas columnas de capitel liso, adosadas a los rincones. En el lado del Evangelio hay dos capillas con embocadura y bóvedas apuntadas. El tramo de los pies es más corto y acoge un coro alto que apoya sobre un arco rebajado y en el que parece ser había un órgano. Su pretil calado, gótico florido, está decorado con ménsulas de figuras labradas, algunas de ellas grotescas (ángeles, frailes, algún caballero y en medio, un perro). En el sotocoro,, en el muro del fondo, está el acceso a una capilla neoclásica de planta cuadrada y cúpula sobre pechinas dedicada a la virgen del Rosario, que se encuentra en bastante mal estado, tanto en su estructura como en las pinturas muy ennegrecidas por el fuego de las quemas de la guerra civil.
La nave sur es de estructura similar, aunque algo más larga, consta de cinco tramos, sobresaliendo en planta el de los pies donde está ubicado el coro, que estaba separado del resto por una reja de hierro forjado y elementos dorados, que ha desaparecido, y que es donde hoy se colocan normalmente los hombres, y cabecera poligonal de 5 lados con bóveda de crucería. Esta segunda nave se construyó mucho después, en el siglo XIV y muestra un estilo gótico más avanzado, sobre todo en la cabecera, donde los capiteles muestran una estilizada decoración floral.
El espacio interior sorprende porque aúna dos construcciones góticas sucesivas, que conservan su abovedamiento apuntado y sus ábsides poligonales. Pero lo más destacado, es la solución técnica del enorme arco que las comunica. Es apuntado aunque algo achatado, porque abarca dos tramos de la nave y debe soportar el su clave en empuje del arco fajón de cada nave. Tiene un grosor considerable, pues pertenece al muro sur de la primitiva iglesia y está doblado por ambas caras con perfiles biselados.
En la parte oeste de la nave más antigua se levanta la torre campanario, recrecida con un cuerpo de ladrillo, posiblemente del siglo XVIII. En el muro sur se conserva la portada gótica de cuatro arquivoltas abocinadas sobre columnillas, más un arco exterior sobre ménsulas labradas. Por su finura y complejidad parece de estilo avanzado, quizás del principio del siglo XV.
En la torre, tanto en la cara sur como en la cara este, durante los años cuarenta del siglo XX se instaló el reloj.
En el museo de Bellas Artes de Zaragoza se guardan dos tablas del siglo XV de gran calidad, provenientes de esta iglesia. Son “La Anunciación a Santa Ana” y “la Epifanía”, ambas pertenecientes al retablo de grandes dimensiones dedicado a la Virgen María, pintadas por el conocido Maestro de Lanaja. Este retablo fue sustituido por otro barroco y sus tablas colgadas a ambos lados del presbiterio. Durante la guerra civil, la iglesia fue saqueada y no quedó nada del ornato anterior, únicamente estas dos tablas que fueron salvadas por un miliciano de las Brigadas Internacionales y después recuperadas por el Servicio de Defensa del Patrimonio Nacional que las depositó en ese museo el año 1.941.
Durante el año 2.003, se han realizado unas obras para el saneamiento de las paredes que dan a la calle del castillo, con un gasto total de 130.360.99 €, sufragados en 32 % por el Ayuntamiento y el resto por el Ministerio de Administraciones Públicas y la Diputación de Huesca, y donde aparecieron restos de lo que se llamaba el “fosalico”.