Es uno de los tres monasterios cartujos que hay en Aragón, situado en el término municipal de Sariñena, en el límite con el término de Lanaja, y era el lugar al que acudían los najinos en romería para pedir a la Virgen de las Fuentes, el agua que tan necesaria les era para lograr que las cosechas llegaran a buen término. Además, acudían a ella el día del patrón de los agricultores, San Isidro.
Fue fundado en 1.507 por el conde de Sástago y los cartujos estuvieron en él desde su fundación hasta el 1.853 en que, después de muchas dificultades, lo abandonaron.
Tras la desamortización de Mendizábal pasó a manos privadas del Sr. de Bastaras, entonces senador del Reino.
La situación de abandono en que se encuentra el monasterio ha llevado a la Diputación General de Aragón, a través de la Mancomunidad de Monegros, a declarar Bien de Interés Cultural, el valor patrimonial de la Cartuja que reside en la profusa y valiosísima decoración, de más de 2.000 m2 de pinturas al fresco de Manuel Bayeu, cuñado de Goya, que estuvo de cartujo en este monasterio, y en la escasez de este tipo de construcciones.
Desde el verano del 2.001, es visitable la iglesia, el claustrillo y sus capillas, cuyas características explica el guía, (el resto no es visitable puesto que está muy deteriorado), todos los domingos a partir de las 12, cosa que ha sido aprovechada por casi 500 personas diarias, llegadas de la comarca, de Huesca, Zaragoza, Teruel y de Cataluña, durante el primer verano de establecido este servicio.