El Canal de Monegros es una obra de ingeniería reclamada por los habitantes de la comarca desde el siglo XIX. Ya Joaquín Costa, cuando fundó el partido Unión Nacional en 1.900, dio las instrucciones necesarias para que se reclamara al Gobierno la construcción de un canal que, aprovechando las aguas de los pantanos del Cinca, se pudieran regar las tierras sedientas del centro de la Región. En 1.903 se realizaron los primeros estudios por D. Francisco de los Ríos y el Barón de Romañá. Que fueron aprobados en 1.913, comprometiéndose el gobierno en realizarlo en el plazo de 23 años.
Con la Dictadura de Primo de Rivera se realizaron las primeras obras, llegando hasta Tardienta, donde se terminó el Acueducto y hasta donde llegó el agua.
Con el gobierno de la república se continuaron las obras llegando el agua hasta Senés y las obras hasta Lanaja, pero con la guerra civil las obras se paralizaron y no continuaron hasta después de la segunda guerra mundial, en 1.945.
Con la época de Franco se continuaron las obras y se terminaron hasta Lanaja. Sin embargo los propósitos de quienes realizaron los estudios no llegaron a abarcar ni la cantidad de agua necesaria, ni la terminación de las obras para que todas las Has. que se debían regar lo pudieran hacer.
En la época de la Democracia se ha continuado con las obras, pero aún falta bastante para que el Canal termine en el Cinca y se puedan regar las tierras hasta Fraga en la provincia de Huesca y parte de los Monegros de la provincia de Zaragoza.
El Canal de Monegros se nutre de las aguas procedentes del Pantano de la Sotonera y, como no es suficiente, se construyó un enlace con el Pantano de Mediano que, por Pertusa lleva las aguas al final del acueducto de Tardienta.
LOS CANALISTAS
Llamaron canalistas a todos los que eran partidarios de la construcción del Canal, porque había muchos; los más ricos fueron los que más se oponían a su construcción, sin darse cuenta que los más beneficiados iban a ser ellos.
Los canalistas tuvieron que luchar dialécticamente con las fuerzas políticas, porque, influidos por los terratenientes, frenaban todo lo que podían la construcción. Entre los canalistas habría que destacar a D. José Borruel, D. Joaquín Costa, D. Máximo Escuer, Montestruc, D. Juan de Soldevilla y D. Francisco Javier Ugarte i Pagés. Pero además de éstos, tenemos que señalar a toda la clase trabajadora de Lanaja, y sobre todo a las mujeres, que realizaron una marcha andando hasta Huesca para reclamar al gobernador de la provincia que acelerara la construcción del Canal.